El pesebre de los Hijos de la Tierra

La trutruka canta en la montaña,
diciendo al trompe... ¡acompáñame!!
Lejos el compás lo marca el kultrún,
unos pasos van resonando,
los Hijos de laTierra van avanzando.
Cada uno trae su ofrenda,
al que hoy nació más allá de las estrellas.
Ngenechen, el Dios de la creación y del amor,
sembró estas gotas azules por amor.
¿Por qué no habría de regalar a su propio Hijo,
si Él es el más grande amor?
Así lo entendió el pueblo,
así te ofrenda su hoy.
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